Justo donde quiero que estén

Layla

Me retumbaba la cabeza.

Y también el cuello. Me dolía horriblemente y, cada vez que me movía, podía sentir la sangre derramarse de mí, sobre el hombro, por el brazo.

Gemí, obligándome a abrir los ojos aun cuando la luz hacía que me doliera todo.

La habitación en la que estaba era ext...

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