Capítulo dieciocho

Ry se despertó y vio que la televisión había quedado encendida y Nasia ya no estaba.

Frotándose el sueño de la cara, se levantó y se dirigió al baño. Después de hacer lo suyo, se dirigió a la cocina donde había café recién hecho y su madre estaba sentada en la mesa bebiendo una taza humeante.

—Bue...

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