Capítulo 119 La entrega

No fue apresurado.

No hubo torpeza, ni manos que se movieran sin saber dónde quedarse, ni cuerpos que se buscaran desde la ansiedad de perder el momento.

Tampoco fue caótico.

No hubo urgencia desordenada, ni esa necesidad desesperada de consumir lo que sentían antes de que desapareciera.

Fue… in...

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