Capítulo 123 La Amenaza

La tranquilidad no duró.

Nunca lo hacía.

No en aquel castillo.

No entre ellos.

No después de todo lo que había cambiado.

Durante algunos días, Aurora había sentido algo parecido a la paz. No una paz perfecta, ni limpia, ni segura. Era más bien una calma frágil, una pausa entre heridas, como si ...

Inicia sesión y continúa leyendo