Capítulo 127 No te vayas

El tiempo dejó de existir.

Demian no sabía cuánto había pasado.

Segundos.

Minutos.

O una eternidad entera comprimida en aquel corredor frío, donde solo quedaban la sangre de Aurora y la ceniza oscura de los vampiros destruidos.

El castillo seguía allí, pero para él ya no tenía forma. Las parede...

Inicia sesión y continúa leyendo