Capítulo 139 El borde del abismo

Las horas pasaron.

O tal vez días.

Demian ya no podía diferenciarlos.

El tiempo dentro del castillo se había deformado hasta convertirse en algo inútil, distante, irrelevante. La lluvia seguía cayendo detrás de los enormes vitrales, a veces suave, a veces violenta, como si el cielo también estuvi...

Inicia sesión y continúa leyendo