Capítulo 23 Serios aprietos

Mateo apenas tuvo tiempo de sonreír antes de que ella se lanzara directamente sobre él.

—¡Hermana Camila!

Camila comenzó a salpicarle agua con ambas manos, completamente empapada y riéndose por primera vez en mucho tiempo.

—¡Eso le pasa por lanzarme al agua!

Mateo soltó una carcajada y trató...

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