Capítulo 85 Y vivieron felices por siempre.

Mateo

Si alguien me hubiera dicho hace unos meses que terminaría arrodillado frente a Camila Montenegro bueno, todavía no llevaba mi apellido, pero eso estaba a punto de cambiar, pidiéndole que se casara conmigo, probablemente me habría reído en su cara.

Yo no era un hombre que creyera en los cuen...

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