83: Juegos posesivos

La pequeña habitación del dormitorio de Julian y Asher se sentía como una olla a presión, el aire denso con acusaciones no dichas y una palpable tensión erótica que irradiaba del toque posesivo de Asher en mi brazo, una marca silenciosa que me señalaba como suya. La furiosa mirada de Julian se movía...

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