Capítulo 44 capitulo 44

—Papá nunca duerme tanto.

—Quizás sea bueno dejarlo dormir un poco, ¿no crees?

—Sí, eso creo…

—¡Buenos días!

De pronto ambas levantan la vista ante la presencia de un joven bien parecido ataviado con unas bermudas caqui y una camisa blanca abierta por la mitad. El chico era un pelinegro de pronuncia...

Inicia sesión y continúa leyendo