Capítulo 150 Un abogado II

- No... No podemos separarlos...

- Sí, podemos. No me quedaré sin ninguno de los cachorros. - Aseguró. - Quiero el macho.

fue justo Miré a Douglas y lo besé antes de entregárselos a Francis:

- ¿Me prometes que cuidarás bien de nuestro hijo?

- Así como cuidé de nuestras niñas... - Su voz casi...

Inicia sesión y continúa leyendo