Capítulo 200 Tu madre era el capullo y yo no quería ser la jaula II

Cerré los ojos y recibí un tirón de Andréia, sacándome de sus brazos:

- Vamos, Vi, te tiro el ramo.

La seguí, jalándome de la mano, llevándome a luchar por el ramo de la novia en lugar de recibir el beso del amor de mi vida.

Estábamos frente a la piscina. Detrás de mí estaba la chica que había a...

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