Capítulo 83 ¡Siéntate, Francis! I

- Francis... ¿Dormiste aquí?

Me abrazó impidiendo que me levantara de la cama:

- Sí... llegué era casi medianoche. No fue mi intención despertarte. Había sido una noche dura y aparentemente el día había ido de la misma manera. Y dormiste maravillosamente.

- Creo que fue el efecto del antia...

Inicia sesión y continúa leyendo