Capítulo 84 ¡Siéntate, Francis! II

Cerré mis piernas, bloqueando su cabeza entre ellas:

- No puedo más, Francis... Me vas a matar. - Dije casi sin aliento, aún sintiendo mi centro retorcerse, así como mi estómago.

Abrió mis piernas con dificultad y sonrió:

- Es que no hay escena más perfecta que verte y oírte disfrutar, Vi...

...

Inicia sesión y continúa leyendo