Capítulo 49 Una absurda jugada

Narrador omnipresente

Lía se alistaba para ir a la mansión de Franco con el pulso tembloroso. Un vacío opresivo se había instalado en su estómago, pero no tenía alternativa. Estaba profundamente enamorada de Jorge y, por él, era capaz de hacer cualquier cosa, incluso cruzar límites que jamás hab...

Inicia sesión y continúa leyendo