CAPÍTULO 47

No pudo terminar su frase porque Marcus la agarró del cuello. Me habría alegrado de que la tuviera en una llave, de no ser porque ella se veía demasiado emocionada en vez de furiosa.

—No has cambiado —murmuró con voz sensual, sin la menor vergüenza pese a que tenía público—. Sigues siendo tan rudo…...

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