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Apenas lo perdió de vista, Danielle corrió a encerrarse en el baño del local. El corazón se le quería salir por la boca y le estaban temblando las manos y las piernas sin que pudiera hacer nada por detenerlo. Se apoyó en el lavabo con los dos brazos y respiró.

¿De dónde había sacado agallas para me...

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