Odessa

—Aryan... ¿cómo puedes ser así? —preguntó Odessa. De verdad se sentía agraviada. ¿Cómo se supone que iba a vivir el resto de su vida si la mantenían ahí para siempre? ¡Toda su vida se desperdiciaría! ¡No tendría ninguna libertad!

—¡Eres tú la que me está obligando a actuar así! Mientras estés dispu...

Inicia sesión y continúa leyendo