Capítulo 45 Confesiones

El cerrojo de la puerta hizo eco en la habitación cuando Elizabeth por fin pudo respirar. Se quedó inmóvil en la cama, con la mirada fija en el techo mientras las palabras que escuchó de su boca resonaban en su mente como un mantra imposible.

—Te amo.

Lo repitió en voz baja, probando las palabras ...

Inicia sesión y continúa leyendo