Capítulo 82 Grietas

Entró a la habitación y la encontró caminando como animal enjaulado mientras murmuraba para sí misma, y enredaba los dedos en su cabello con desesperación.

En cuanto lo vio, se abalanzó hacia él como si fuera su única tabla de salvación.

—No la quiero aquí —Su voz tembló, aunque sonó más a exigenc...

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