Capítulo 86 Sin tregua

Nathan la siguió, los celos y el deseo lo estaban volviendo loco. El aire frío de la noche los recibió cuando ella sostuvo la llave del auto con manos temblorosas.

—Ni pienses que conducirás ebria —advirtió Nathan, bloqueando su camino.

Isabella intentó rodearlo, vociferar algo más, pero él ya est...

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