Capítulo 17: Mi turno

Desde que regresé a Nueva York he sentido que algo me falta, como si conociera la sensación pero no pudiera ponerla en palabras. Deseo, necesidad, obsesión, anhelo, o simplemente el toque de alguien, siempre me encuentro ansiando lujuria.

No soy una persona romántica, créeme, y este anhelo no es ro...

Inicia sesión y continúa leyendo