Capítulo 58 Sometimiento

Isabel García

El frío de la sala de juntas me recibió con realidad, pero no permití que mis hombros cedieran un solo milímetro.

Caminé con la espalda recta, sintiendo el sutil y constante roce de la tela del sastre marfil contra la piel de mis muslos, que todavía conservaban la hipersensibi...

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