Capítulo 29

Recuerdo el día en que la sostuve en mis brazos por primera vez—tan pequeña, tan delicada y tan perfecta. Thomas estaba a mi lado, sonriendo cálidamente mientras me besaba la frente. Se sentía como un sueño, como si tuviéramos todo lo que podríamos desear. Una casa hermosa, un matrimonio maravilloso...

Inicia sesión y continúa leyendo