Capítulo 52

El aire chisporrotea con tensión eléctrica mientras me arrodillo frente a Lily, sus muslos temblorosos separándose a mi orden.

—Abre las piernas, Lily —gruño, mi voz áspera, cargada con el deseo que corre por mis venas.

Su respiración se entrecorta, un suave jadeo que envía un pulso de calor direc...

Inicia sesión y continúa leyendo