Capítulo 60

La puerta del aula se cierra detrás de mí, el sonido es agudo y definitivo, como un cerrojo encajando en su lugar. Mi corazón late con fuerza contra mis costillas, tan fuerte que estoy segura de que él puede oírlo.

Fig está en su escritorio, enterrado en una pila de papeles, fingiendo que no me not...

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