Capítulo 85

El pasillo es como un vacío frío y resonante, las luces fluorescentes zumbando como un enjambre de avispas furiosas, proyectando mi sombra rota y dentada contra el suelo de baldosas.

Mi pecho es como una herida sangrante, las palabras de Lily—afiladas, venenosas, definitivas—cortando más profundo q...

Inicia sesión y continúa leyendo