Capítulo 58 58

POV Amaya:

La puerta se abrió sin resistencia, la cerradura nueva funcionaba suave como mantequilla. Di un paso adentro y me quedé parada en la entrada sin saber qué hacer con las manos, con mi cuerpo o con la extrañeza de estar en mi propia casa y sentirla diferente.

El olor era lo primero que no...

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