Capítulo 112 Secuestro en el aire

En el camino de regreso a casa, la realidad me cayó encima como una losa de concreto. Tuve que orillar el auto bruscamente en la acera y apagar el motor; mi vista estaba tan completamente borrosa por el llanto que ni siquiera podía distinguir dónde empezaba la carretera. 

 Las lágrimas salían y salí...

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