Capítulo 116 El cielo... o el infierno

No supe en qué momento mis ojos se pusieron vidriosos por la emoción y el deseo acumulado. Dudé tanto de él, de sus intenciones y de su frialdad, que ver este lado posesivo y detallista me tenía totalmente sorprendida. ¿Seré una estúpida si siempre termino cayendo ante las garras de este hombre que ...

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