Capítulo 117 Hotel Sheraton Grand Rio

 El calor en la habitación se volvió sofocante, denso, cargado de una urgencia que nos consumía a los dos.  

Christopher no era un hombre suave ni paciente; me tomó de la cadera con esa fuerza posesiva que siempre me desarmaba y se posicionó entre mis piernas. En el momento en que me poseyó, el imp...

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