Capítulo 124 Pideme lo que quieras

Chris se detiene justo en medio de nuestra trayectoria, cortándonos el paso de golpe. Viene agitado, con el pecho subiendo y bajando velozmente bajo la playera amoldada, el sudor recorriéndole el cuello y una calma calculada en el rostro que resulta infinitamente más amenazante que cualquier grito. ...

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