Capítulo 135 Los deseos de la noche

No me da tiempo ni de reaccionar. Antes de que pueda formular una excusa o dar un paso atrás, la mano grande y helada de Chris se cierra sobre mi muñeca con un agarre de acero. No me lastima, pero la firmeza de su toque me deja claro que no tengo opción.

Me arrastra prácticamente hacia la puerta tr...

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