Capítulo 138 ¡Atrapada por el inmoral!

El dolor sordo de mi cuerpo al intentar girarme de posición es lo que finalmente me hace abrir los ojos. Para mi absoluta sorpresa, es la luz dorada y plena del sol la que me recibe a través de los ventanales de piso a techo. Hacía demasiado tiempo que no despertaba junto con la mañana, y por un bre...

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