Capítulo 144 La guerra silenciosa

El desayuno de hoy no se me antoja en absoluto, pero como no pienso seguir comportándome como una niña malcriada a la que tienen que obligar a comer, fuerzo cada bocado. 

La comida me sabe amarga y terrible, con el estómago revuelto por la falta de descanso y la tensión residual de anoche, pero es ...

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