Capítulo 37 Acusaciones y… ¡La verdadera casa de mi jefe!

Todos los días que salgo de casa, mi hermana me dedica una sonrisa de “yo te apoyo, sigue así”. Me ha comenzado a dar risa, aunque sé que estoy haciendo las cosas mal. Pero debo admitir que he pasado los mejores días en mi vida.

El cuerpo me duele como si hubiera iniciado a hacer ejercicio, mi cora...

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