Capítulo 47 Lo prohibido sabe a lo real.

Brea me lo había dicho: este lugar solo era el signo de lo que yo significaba para Christopher. No había nada que aclarar, ni mucho menos nada de qué hablar. Era un territorio marcado.

Me dolía el corazón; sentía un nudo asfixiante apretándome el pecho. Aceptar mi realidad dolía más de lo que po...

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