Capítulo 48 El resultado de una noche.

Cuando subí al auto y miré la hora en el tablero, supe que ya no había manera humana de no decepcionarme a mí misma. El silencio del vehículo me gritaba lo que yo intentaba callar: estoy mal.

Tengo pareja, lo estoy engañando con su mejor amigo y, aunque me repita que esto acabará pronto, el nudo en...

Inicia sesión y continúa leyendo