Capítulo 6 Pasado

—¿Quieres que te lleve a casa?—cuestiono Jay mientras miraba el reloj alrededor de su muñeca, ya era bastante tarde para que Grace aun estuviera en la oficina.

—Me encantaria—dijo ella esbozando una sonrisa gentil y alegre.—ire por mi abrigo.

Jay sonrio y asintio, pero cuando Grace se dio media vuelta, la expresion de Jay cambio drasticamente, ya no parecia animado, sino pensativo. Su mente insistia en llevarlo al rostro de Arlene y aquellos recuerdos que seguian doliendo apesar de los años. Esperaba ya no verla jamas, eso habia deseado la noche en que Arlene firmo el divorcio y él sintio que su alma escapaba de su cuerpo.

El dia del divorcio, luego de firmar, él fue a un bar no muy lejos de su casa, habia bebido hasta que se habia quedado sin efectivo y habia intentado pagar con un viejo reloj que habia sido de su abuelo, pero el dueño del local lo habia sacado porque, su presencia empezaba a incomodar a otro clientes.

De camino a casa, con los pies trastabillando cada vez que perdia el equilibrio, termino cayendose a la orilla de un riachuelo que pasaba a la mitad de pueblo. Habria deseado ahogarse esa noche, pero lo unico que consiguio fue mojarse parte de los pantalones y los zapatos. Al llegar a casa, ebrio y con la cabeza perdida y el corazon roto, habia tomado una soga, la habia atado a su cuello con el deseo de ya no existir, pero estaba tan ebrio que el nudo que le habia echo a la viga a la cual sujeto la soga, estaba tan mal echo que lo unico que consiguio caerse y golpearse la cabeza.

No supo de si mismo hasta el dia siguiente, ver la escena lo horrorizo. Porque él no tenia ganas de morir, aun tenia una vida que no queria despediciar por una mala mujer que lo habia abandonado. Durante esos 4 años, Jay no habia sentido mas que rencor por el recuerdo de su ex esposa y ahora, justo cuando su vida era exitosa esa mujer aparecia justo en su empresa. La odiaba porque aun le dolia y algo de ese rencor y odio necesitaba venganza.

—¿Nos vamos?—pregunto Grace interrumpiendo los recuerdos de Jay. Él se levanto de su asiento tratando de forzar una sonrisa amplia mientras se acercaba a Grace. Ella inevitablemente sonrio cuando él se situo a su lado y ambos empezaron a caminar.

Habia conocido a Jay Winter 4 años atras, cuando su hermano menor los presento. La primera impresion que tuvo de Jay fue de alguien desalineado con un mal estilo de cabello y cero gusto por vestir bien. El tipo era un nerd que provenia de una provincia alejada y practicamente congelada.

A Grace no le habia agradado porque practicamente el tipo parecia un vagabundo de las tierras altas, con barba que tenia semanas sin rasurar y siempre usaba un pantalon deportivo negro junto con una sudadera gris y un gorro negro. Siempre lo mismo como si no tuviera mas ropa por usar.

La compañia de Jay Winter habia sido apoyada por su padre Theodoro Campbell, un inversionista interesado mas en los negocios del whisky, pero quien habia sido persuadido por su hijo menor Sebastian para apoyar el proyecto de su mejor amigo. 

Theodore no tenia ninguna esperanza de recuperar su inversion, asi que les ayudo con un capital miserable para empezar, una cantidad que no lametaria perder por causa de los berriches de su hijo, pero conforme pasaban los meses, la pequeña compañia de Jay Winter habia dado sus primeros frutos.

Grace habia estado durante todo ese proceso, observando a la distancia como Jay Winter habia logrado hacer crecer un proyecto que nadie queria apoyar y durante ese proceso Jay tambien cambiado, ya no era el mismo vagabudno que usaba la misma ropa todos los dias. Con el paso del tiempo, Jay habia tomado gustos por los trajes de alta costura, los relojes de marca y colonias costosas. Grace se dio cuenta de que Jay en realidad solo habia tenido una mala etapa de su vida, en la que apenas lograba vestirse antes de ponerse a trabajar todo el dia y eso lo hizo mirarlo con ojos distintos y no solo por su atractivo, sino porque era un hombre trabajador y dedicado. Al cabo de 4 años Jay Winter no solo habia conseguido ser un hombre existoso sino que tambien se habia ganado la devocion y lealtad de Grace.

Grace sonrio cuando vio su reflejo y el de Jay al pasar por una pared de cristal de una de las oficinas, le gustaba caminar a su lado en los pasillos y que la vieran con él, porque interiormente, imaginaba algun dia llevar el apellido Winter junto a su nombre, pero Jay no era un hombre sencillo.

Jay, instintivamente observo el sitio donde habia visto a Arlene esa tarde y sin darse cuenta solto un suspiro, algo que Grace noto.

—¿Estas cansado?—pregunto Grace mirando el reflejo de Jay en el elevador. él volvio la vista al frente mirando su reflejo.

—Tal vez—dijo con cierto aire cansado, no fisicamente, sino emocional. Su corazon no habia soportado ver el rostro de Arlene. Para él habia sido como si alguien lo hubiera atropellado mientras caminaba, habia sido imprevisto y desconcertante.

—Puedo llamar al chofer de mi padre, no hace falta que me lleves—dijo Grace cambiando un poco el tono de su voz. Realmente queria que Jay la llevara, pero ella era una mujer educada y considerada, sobre todo con Jay, porque queria llamar su atencion, pero apesar de que era una mujer hermosa, en realidad era muy reservada y no solia convivir con mas personas mas alla de su familia y su mejor amiga. Ni siquiera Jay era la excepcion, porque él tampoco era muy abierto. Apesar de tener 4 años de conocerlo, no sabia mucho sobre él a excepcion de los chismes usuales de la oficina que insistian en emparejarlo con cualquier mujer que se les cruzara enfrente y lo poco que le habia contado su hermano. Que una mujer le habia roto el corazon y no habia logrado recuperarse de aquella experiencia y que por esa razon se habia enfocado en el trabajo, porque el amor para Jay se hab ia convertido en un chiste innecesario

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