Capítulo 114.

Adom

Una vuelta. Dos vueltas. Dejé de contar.

El mundo se convirtió en un carrusel sin sentido. El auto giraba sin control, rebotando contra el suelo y algunos monstruos que no se quitaron del camino a tiempo. Cada impacto era un latigazo que me atravesaba los huesos. El parabrisas ya no existía; ...

Inicia sesión y continúa leyendo