Capítulo 81.

Reinelle

Estreché los ojos ante el sonido de una decena de pisadas avanzando por el pasillo.

Primero fue el eco: seco, rítmico, militar.

Después, los olores: metal caliente, sudor viejo, cuero gastado… y ese aroma dulzón, casi empalagoso, que anunciaba a los líderes de este maldito lugar antes de...

Inicia sesión y continúa leyendo