Capítulo 87.

Mientras los cachorros venían por mí, una idea se abrió paso entre el ruido de golpes fallidos y respiraciones agitadas.

Una posibilidad que no había considerado.

En mi tiempo aquí había pasado por más de un campamento para adolescentes. Había impuesto orden, roto narices (de bersakers idiotas,...

Inicia sesión y continúa leyendo