Capítulo 88.

Tomé un momento para oler en dirección del hombre.

Había... Algo familiar.

Lo olí antes. Lo olía cada noche de las últimas semanas.

Ave.

Mis labios se curvaron apenas.

—¿Por qué me ha secuestrado un halcón? —pregunté con calma.

No era provocación. Era curiosidad genuina.

El tipo sonrió apenas...

Inicia sesión y continúa leyendo