Capítulo 117 No puedo seguir ahí

Emma

El aire de la noche me golpea en la cara como una bofetada helada en cuanto cruzo el umbral de la puerta principal, pero ni siquiera el frío logra adormecer el fuego que me quema por dentro. Llevo los pulmones contraídos, la respiración entrecortada y los ojos ardiendo con una furia desesperada...

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