Capítulo 119 Se fue...

Ian

El eco del portazo con el que Emma sale de la habitación todavía vibra en mis tímpanos, pero el silencio que deja tras de sí es mucho más ruidoso, más denso, una presencia física que me aplasta el pecho. Me quedo plantado en medio del despacho con los puños cerrados con tanta fuerza que los nudi...

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