Capítulo 120 Problemas en el paraiso

Elena

El piso de madera está helado contra mis rodillas, pero apenas lo siento. El dolor físico de la caída se mezcla con el ardor punzante de las lágrimas que continúan surcando mis mejillas, perdiéndose en el cuello de mi blusa. Me he prometido a mí misma que esta sería la última vez que lloraría ...

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