Capítulo 123 Tu padre

Emma

—No... No puedo hacer eso —susurro con la voz rota, horrorizada—. No puedo volver contigo, Ian.

Ian frunce el ceño de inmediato, desconcertado y a la vez irritado por mi negativa.

—¿De qué demonios estás hablando, Emma? —pregunta, cruzándose de brazos con incredulidad—. Tenemos un acuerdo. Firm...

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