Capítulo 124 Que lo intente

Ian

as palabras caen en el pequeño espacio de la entrada como una sentencia de muerte que me destruye los cimientos:

—Tu padre... estuvo aquí.

Me quedo completamente petrificado. El aire se me atraganta en la garganta y siento que la sangre se me congela de golpe en las venas. La rabia, el pánico y ...

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