Capítulo 127 No te muevas

Emma

Al llegar al descansillo del piso superior, me detengo de golpe, indecisa. Miro la puerta de la habitación que ocupé durante semanas y luego me giro para mirarlo a él, que sube a pasos lentos pero firmes justo detrás de mí.

—¿Puedo... puedo usar la misma habitación de antes? —pregunto con un hi...

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