Capítulo 22 ¿Debo sentirme especial?

Ian

Emma se pone de pie de golpe, abriendo la boca por la sorpresa.

—¡Oh, Dios mío! ¡Oscar Antonio, no! —exclama, acercándose a toda prisa para tomar al felino por el lomo—. Lo siento tanto, Ian, él no…

Pero el gato, con el nombre mas ridículo del mundo, no se deja mover. En lugar de asustarse o ...

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